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domingo, 7 de marzo de 2010

En la noche...


Es de noche e intento dormir pero un inoportuno dolor de cabeza me impide hacerlo. Oigo el rumor del viento. Hace rato que sopla la tramontana e imagino las copas de los pinos retorciendose bajo su furia.

En el salón se reflejan las luces de los últimos troncos que se están consumiendo en la chimenea y yo continuo sin poder dormir.

Opto por levantarme y tomarme un analgésico acompañado de un vaso de leche caliente. Y mientras me lo tomo, me siento en el sillón, atraída por el crepitar de la leña que arde, emitiendo un agradable calor.

No enciendo la luz. Me quedo con el vaso vacío en la mano mirando las llamas, y las sombras chinescas que se proyectan en la pared, han cobrado vida y bailan mil y un bailes al ritmo silencioso de las mismas.

Sigo escuchando la tramontana. Supongo que pocas barcas se habrán atrevido a faenar.

Intento amodorrarme, mientras mi mente en blanco,sólo se balancea al compás del movimiento del fuego hogareño.

Pasa el tiempo. Dejo el vaso. Reuno los rescoldos y me dirijo de nuevo a la cama.

Cierro los ojos y acompañada del furioso ulular de la tramontana, intento dormir.

Buenas noches.

Malena.

viernes, 29 de enero de 2010

Besos y rosas


Hace aproximadamente dos años, creé un blog que coexistió con el Tintero de China pero que no vería nunca la luz pues se convirtió en el lugar donde expresaba mis más íntimos pensamientos y al que nadie tenía acceso excepto yo.

Era un refugio en el que en aquellos momentos me hacía sentir bien porque allí nadie podía hacerme daño. Me gusta utilizar la coletilla"a veces" y es que es así: a veces en este mundo debes de caminar de puntillas, caminar convirtiéndote en un ser casi invisible porque te das cuenta de que estás vulnerable, de que tus mecanismos de defensa están bajos y en un momento dado, te pueden herir.

Me quedo mirando lo que he escrito y repito para mí el verbo herir. Es tan fácil que te hieran cuando vas con el corazón en la mano...

Es tan fácil cuando no esperas ni por un instante que alguien pueda acercarse a tí para lastimarte...

Pero vas aprendiendo poco a poco y no es que te vuelvas más insensible, porque el que ha nacido de una determinada manera no cambia de la noche a la mañana, pero sí piensas las cosas más veces y vas perdiendo la inocencia, la impulsividad, la frescura con la que iniciaste este camino de blogger.

Un camino que sigo recorriendo y que a pesar de todo voy llenando de besos y de rosas y es que como dice Jacques Brel en la canción "Avec le temps" : Con el tiempo, todo va, todo se va...


Malena