
Hoy he querido dejar descansar a mis pensamientos. He hablado seriamente con ellos y les he dicho que les doy un respiro, y de paso, descanso yo también. Creo que lo han entendido, porque de momento no me han contestado.
He ido camino de la playa,aprovechando el fin de semana, y que por fin ha salido el sol, . Me gusta saborearla a primera hora de la mañana, cuando puedes dejar la toalla en el lugar que más se te apetece y lo único que oyes es el sonido de las olas del mar. Me he situado lo más cerca de la orilla posible.Verlas romper formando un encaje de espuma es una sensación inigualable.
Después de dejar mi mente en blanco, aprovechando las vacaciones de mis pensamientos, y encararme con esa inmensidad del mar , he tomado mi mp3 y me he dispuesto a dar un paseo por la playa.
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Camino despacio, jugando al pilla pilla con las olas . Yo hago como que me pueden coger y cuando se acercan a mojarme, me alejo con picardía. Jugamos una y otra vez, unas veces ganan ellas y otras lo hago yo.
Sentía como música de fondo mi mp3, pero sin hacerle demasiado caso, solamente haciéndome compañía.Pero algo ha movido un resorte dentro de mí.Ha empezado a sonar la voz de Adamo cantando "El corazón en bandolera". Hay una estrofa que dice:"El tiempo pasó, 20 años yo cumplí, y a un viejo cruel oí decir, lucha contra el mundo en esta vida, porque el mundo lucha contra tí" y me acordé de mis 20 años, cuando iba con el corazón en bandolera y hoy después de tantos años, de alegrías, de penas y de enfrentarme a miles de situaciones, no siempre agradables, siento con satisfacción, que todavía queda mucho en mí de inocencia, de sueños e ideales y de llevar el corazón en bandolera.
- Las olas van jugando con mis pies-
Por asociación de ideas, al pensar en aquellos años, mi mente se ha trasladado a los jueves. Sí, el día de la semana en que suelo hacer el mismo recorrido y paso por delante de un kiosco de la ONCE. El rito se repite jueves tras jueves, pero no por conocido, le resta su ¿encanto? ¿gracia?.
Me voy acercando al kiosco pero no lo miro.Paso con una fingida seriedad y entonces empiezo a oir con voz cantarina; ¡Eh! ,¡Eh! ¡Mírameeeee! y yo sin mirar contesto : "no te quiero mirar que me lías" y sigue :¡Vaaaaaaaaaa! ¡que hoy toca! y yo sin acercarme contesto como siempre: ¡siempre me dices lo mismo y siempre me quedo más pobre que las ratas!.Todo eso sin mirarle, hasta que ya muertos de risa los dos, me acerco al kiosco. Es un chico de aproximadamente 20 años con una sonrisa de niño contagiosa y que a mí me tiene enamorada. Al final acabo comprándole el cupón del día y el del viernes.
- Las olas me han pillado por sorpresa y me han mojado.¡traidoras! :) -
Frank y Nancy Sinatra:"Algo estúpido" y aparece Guillermo. Mi querido Guillermo. Con su guitarra al hombro y con sus melenas. Un hippie que cantaba las canciones de Bob Dylan. Canciones que hablaban de paz y amor.El terror de las mamás cuando le veían acompañando a sus hijas.¡Un melenas!.
La última noticia directa fue una postal que recibí hecha por él antes de casarme y que decía: Y para Malena...¡Felicidad!. Indirectamente sé que es médico militar y ejerce en Bilbao.Aún lo llevo en mi corazón.
- Siguen persiguiéndome las olas _
Suena Snow Patrol.¡Mamá, te voy a bajar una canción estupenda!. Es mi hijo Daniel (el mayor).Ha venido a comer y me pone al día de las novedades musicales. Daniel, el que voló del nido el primero, y nunca mejor dicho aquello de que voló. Es el piloto. El que se fue dejándome llena de tristeza. Pero lo veo feliz. Es feliz con su pareja, y yo como madre, lo soy también viéndolo así.
- Ríen las olas -
¡Dios Santo! ¡Y eso que mis pensamientos estaban de vacaciones! . Ahora sí, ahora si que se quedan callados. Ahora mi mente si que necesita descanso.
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Y voy a unirme al juego. Y no les digo nada, pero he dejado el mp3 en la toalla y silenciosamente, sin que se den cuenta, me voy metiendo, me voy sumergiendo en el agua. Y me rodean, y me abrazan y las abrazo y me alejo nadando dejando atrás la playa. Y buceo y salgo a la superficie. Y sonrío, porque a pesar de todo, continúo llevando mi corazón en bandolera.