viernes, 25 de enero de 2008

Alma de madera


Paso cada día por su lado, le miro y él me responde siempre con la misma sonrisa. No tiene más de nueve años y el pelo tirando a rubio. Pulcramente vestido y guardando las composturas.

Me he acostumbrado a su presencia. A ese encuentro diario casi obligado.

Todo empezó hace tiempo. El ir y venir corriendo de nuestros quehaceres, no nos permite darnos cuenta de lo que pasa a nuestro alrededor, hasta que algún día en que te permites un poco de tranquilidad, observas como si allí no hubieran estado las cosas, multitud de objetos y personas a las que sonríes dando los buenos días.

Así le descubrí. El primer día al observarlo le sonreí y seguí mi camino. Pero al pasar día tras día me interesé por él. ¿Sería feliz? ¿Qué pensaría? Siempre rodeado de las mismas personas que parecían cuidarle, ¿o quizá lo ignoraban? Debería estar con más niños, pero por alguna razón que a mí se me escapaba, siempre estaba rodeado de adultos.

Ahora ya me paro junto a él. Por razones obvias no le dirijo la palabra pero con la mirada mantenemos nuestras conversaciones. Acepta la vida tal como viene y no tiene ningún derecho a replicar, al fin y al cabo es su destino.

Y yo le explico como son las plazas, los juguetes, los columpios y las palomas y me sonríe.

A mi pequeño amigo hoy le he contado el cuento de Pinocho, aquel muñeco de madera al que un día un hada le dio la vida, y he creído ver como su sonrisa se hacía mayor y es que mi pequeño amigo, aquel que me sonríe y sonrío cada día es un maniquí en una gran tienda de ropa.

Cuando paseis delante de él, sonreidle. También siente con su alma de madera.



Malena

45 comentarios:

prometeo. dijo...

¡Vaya compromiso en que me metes! a partir de ahora tendre que hablarles a los maniquies del Corte Ingles, y les hablare de la amiga que tu eres.
Un fuerte abrazo.

Malena dijo...

Tienes razón, Prometeo. Como haya epidemia de sonrisas a los maniquies,vamos a celebrar los carnavales en el manicomio. :)

Pero es que aquel muñeco, ¡era tan lindo!

Un beso muy grande.

Trini dijo...

Muy adecuado el cuento que elegiste para tu amiguito.

Es curioso como estamos acostumbrados a ver cosas sin reparar verdaderamente en ellas, hasta que un día, algo nos ilumina...

Besos
http://poemasdeshanna.blogia.com

©Claudia Isabel dijo...

Muy lindo cuento, buena elección. A esa edad los cuentos deben ser de aprendizaje moral, dentro de un marco de fantasía, para que no produzca dolor o sentimientos confusos. Los de Oscar Wilde son muy buenos, siempre se los leo a mis hijos.
Te dejo un beso y abrazo

fgiucich dijo...

Nunca está demás tener un amigo con alma de madera. Son mejores que muchos de carne y hueso, desalmados. Abrazos.

Moony dijo...

Hace años, me impresionó una canción de Serrat en la que un tipo se enamoraba de la maniquí de una tienda y se la lleva.
La manera como hablaba de ella, no sé, el sentimiento.
Y tu texto me ha producido la misma sensación.

Precioso.

Un beso grande.

manuel-tuccitano dijo...

Creo que a partir de ahora mi manía de habalr solo y en voz alta se la dirigiré a algun peluche de mi hijo...broma...desde siempre tuve una confidente fiel, a la que lloraba, reía, contaba....era mi almohada...cada uno con sus manías y sus rarezas....besos

CATA!!! dijo...

UN BESO.. VOY DE AFANSITO..... SOLO NO ME KIERO PERDER NI UN DIA LO Q ESCRIBES...

Y GARCIAS POR HACERNOS SOÑAR O TODOS LOS Q LLEGAMOS HASTA AKI

BESITOS

Calle Quimera dijo...

Nunca me había planteado hablar con un maniquí,pero si te diré que muchas veces los miro y siento como si algo en su interior estuviera vivo.Tal vez con su soledad y silencio nos estén diciendo más cosas de las que nosotros somos capaces de expresar en algún momento de nuestra vida.Salud¡¡¡¡

Victoria a la Paz dijo...

Pues a mí no sorprende en absoluto que hables con un maniquí, Malena, yo me comunico con los árboles, con el sofá, con la lavadora y hasta con las barbies de mi hija, con todo ser inerte en general. La observación y la comunicación van de la mano, como muy bien dice Trini.

Un beso, mujer de bonitas espaldas.

El perro andaluz dijo...

Yo les sonrío a las lindas chicas que salen en paneles gigantes de publicidad. Siempre creo que me están mirando:) No le he sonreido todavía a un maniquí hombre, pero a más de un maniquí mujer, le he tocado las lolas, jajaja.
Un superbeso querida Male.

El Viento dijo...

...Y tierno corazón. Pinocho es y ha sido el más lindo muñeco y uno de los más hermosos cuentos.

Un besazo, Malena.

CATA!!! dijo...

male.. ya se dio la cirugia...

todo salio bien aunke me duele todito...aaaiiisss

besitos

Mi Chica dijo...

Me has recordado una canción que seguro la conoces:
"...era la gloria vestida de tul...con la mirada lejana y azul...que sonreia en un escaparate...

...hacía más tierna mi acera...

...ella esperaba en su vitrina verme doblar aquella esquina...

...un, dos , tres , un ,dos , tres
todo daba igual y yo le hablaba de nuestro futuro y ella lloraba en silencio... OS los juro..."


Podemos emocionarnos con la luz de una sonrisa...


Un beso Malena.

Patry dijo...

Yo de vez en cuando hablo con mis peluches, mis fieles compañeros de cuarto. Quizás un día os los presento.
Nunca hay que dejar de pensar y actuar como niños!Es posible que todos tengan alma, aunque sea de madera como dices.
Un abrazo!

Señor Oscuro dijo...

jajajajaja y yo que a medida q iba leyendo me creía que era un niño de verdad!!! Ayssss...

Esto q cuentas es análogo a cuando los niños sienten cariño con sus peluches. Les hablan, les sonríe, les cuenta cosas... Igual que a un amigo :)

Me ha parecido muy bonito tu mensaje final ;)

Un beso!!!

PD: Gracias por visitar mi blog, eres bienvenida!!! ;)

Paco dijo...

Un cuento exquisito, Malena.
SALUDOS

El antifaz dijo...

Hay personas que al hablarles no transmiten nada. Mucho menos que un muñeco de madera.
Besos.

Dédalus dijo...

Yo me hacía mis cábalas, según te iba leyendo, y con cierta prisa auguraba un final para ese corazón de madera... Pero debo confesar mi desconcierto, porque no me hubiera imaginado que tratarías con un maniquí... Si bien es verdad, reconozco, que en una bastante pasada época de sequía afectiva, yo llegué a estar francamente enamorado de una farola.

Besos, Malena

en tierra de nadie dijo...

Yo creo que lo importante debería ser lo que uno siente al hacer las cosas, no la respuesta que recibamos de los demás. Lo hermoso de esta historia es que eres tú quien establece ese diálogo, quien cree en el alma de ese maniquí. ¿Realidad o ficción? Es lo mismo cuando se cree en ello y cuando esa ilusión te hace feliz.

Precioso, Malena, otro relato que hace pensar.

Un besazo

ETDN

Calle Quimera dijo...

Una historia mitológica cuenta que un escultor griego modeló una estatua femenina tan perfecta que no pudo evitar enamorarse de ella, y que tan grande fue su amor que consiguió darle vida. Casi lo mismo que has hecho tú con ese humilde maniquí, uno de tantos elementos como nos rodean en los que rara vez reparamos.

Ha sido una historia preciosa, Malena. ¿ves cómo eres la okupa por excelencia de Calle Quimera? ;-)

Un besote.

IGNACIO dijo...

Hay maniquís que son verdaderamente tesoros, algunos parecen que te hablen, y en tu interior le das algunas respuestas.

Y cada vez son más esmerados.

Bs Malena.

Hot Woman dijo...

A veces las almas de madera son más dulces, tiernas y sinceras que las almas humanas.
Lindo post Malena.

Malena dijo...

Sí, Trini. Es una pena pero se nos pasan por alto muchas cosas que igual podrían tener importancia para nosotros.

Un beso muy grande.

Malena dijo...

Claudia Isabel, tus hijos estarán emocionados cuando te pones como una madrecita encantadora a contarle los cuentos.

Es verdad lo que dices, que se deben elegir bien los cuentos para que cumplan el objetivo que nos marcamos.

Mil besos.

Malena dijo...

Fernando, a veces un alma de madera puede ser m´s tierna que una de un ser real.Estamos de acuerdo.

Un gran abrazo.

Malena dijo...

Moony, me ha gustado que mi pequeño relato te haya producido los mismos sentimientos que al escuchar a mi admirado Serrat en su canción de la maniquí.

Gracias.

Un beso enorme.

Malena dijo...

Manuel, me parece que todos tenemos algo en común como es tener un confidente especial que no te recrimina nada. Mi perro está acostumbrado a escucharme. :)

Mil besos.

Malena dijo...

Cata, corazón mío, ya pasó todo ¿Verdad? Me alegro de que todo haya ido bien.

Montones de besos.

Malena dijo...

Mi caballero Quimera, tenemos tanta necesidad de comunicación que le damos poderes a objetos que ¿por qué no? podrían tener un alma.

Sé que es una barbaridad lo que estoy diciendo, pero a veces ya me gustaría que la tuvieran.

Un beso muy grande y felicidades por ese primer año bloguero.

Malena dijo...

Victoria, corazón, tenemos muchas cosas en común. Yo no solo hablo con el maniquí sino que también hago hablar a mi viejo roble en el claro del bosque.

Mil besos, mi dama negra. (Con ese post te conocí y no se me ha olvidado)

Malena dijo...

Allan, tú eres un "pilluelo" encantador.Te imagino sonriendo a las chicas de los carteles publicitarios. :)

Un beso enorme.

Malena dijo...

Viento, un beso muy, muy, grande para tí.

Malena dijo...

Mi Chica, sí que conozco la canción y tienes tanta razón cuando dices que podemos emocionarnos con la luz de una sonrisa...

Un beso muy grande, mi niña.

Malena dijo...

Patry, corazón, me he estado acordando hoy de tu revisión. ¿Celebramos los resultados?

Un besazo.

Malena dijo...

Señor Oscuro, ¿Te he despistado? No suelo hacerlo a menudo, pero cuando lo hago, lo hago. :)

Fue un placer pasar por tu blog.

Un beso.

Malena dijo...

Gracias Paco. Me alegro de que te haya gustado.

Un beso.

Malena dijo...

Antifaz, yo diría que a veces un muñeco de madera te transmite más que una persona.

Mil besos, mi caballero.

Malena dijo...

Dédalus, me has hecho reir y sonreir con lo que cuentas de la farola.Todos hemos tenido un confidente especial en algún momento de nuestra vida.

Gracias por tu visita.

Un beso.

Malena dijo...

Etdn, cuando le damos un alma a un objeto, en ese mismo momento se crea la ilusión y la comunicación. No todo el mundo puede entenderlo pero con que lo crea el que le ha insuflado el alma, ya es suficiente.

Miles de besos.

Malena dijo...

Mi Dama Quimera, gracias por tus palabras tan cariñosas y felicidades también a tí por el cumpleaños "bloguero".Aunque no sé si las felicidades se os deben dar a vosotros o a nosotros por la suerte que tuvimos al conoceros.

Un besazo.

Malena dijo...

Sí, Ignacio. Los maniquíes son un tesoro depende de los ojos con que se le miren. Seguro que alguna vez le has hblado a alguno.¿Me equivoco?

Gracias por venir a dejar tus palabras.

Un beso.

Malena dijo...

Hot woman, totalmente de acuerdo contigo.

Bienvenida al blog. Me alegro de tu visita.

Un beso.

mi despertar dijo...

Ayyyyyyyyyyyyy que lindo casi te diría Mágico

Malena dijo...

Mucha, corazón, mágico no sé, pero escrito, con todo el cariño del mundo.

Mil besos.