miércoles, 17 de septiembre de 2008

Mi poema


En la quietud de la noche, quiero escribir un poema. Un poema sin letras, sin bolígrafo, sin papel...

El papel es tu cuerpo y mis manos van escribiendo sobre él, el más tierno poema. No salen palabras con las que exprese lo que te quiero. Simplemente, mis manos resbalando sobre tu piel, van derramando mis sentimientos.

Y al aire que llena la habitación, van subiendo poco a poco ténues luces que escriben en la pared con letras difuminadas, lo que de mi corazón va saliendo.

Esperanzas, ilusión, sueños y caminos compartidos, realidades, decepciones, apoyo, ternura, aceptaciones, lealtad, nobleza...

Y mientras, sin tú saber lo que estoy haciendo, se va formando el poema que para tí he estado escribiendo.

Me acerco suavemente a tu mejilla y te beso, mientras, como en una letanía, mis ojos te van diciendo:

Mi amigo...mi amante...mi compañero.

Wo ai ni

Malena

domingo, 14 de septiembre de 2008

Miradas


Me has mirado y te he mirado a los ojos, sorprendida. Jamás pude ver algo igual en una mirada, que tuviera el poder de estremecerme, de hacerme sentir empequeñecida.

Tú en tu mundo y yo en el mío, que dejó de serlo en unos instantes, para intentar comprenderte.

No es más rico el que más tiene. No es más sabio el que más ha estudiado. Se puede poseer el mundo sin tener bienes. Puedes tener más sabiduría cuando te la han enseñado las circunstancias.

Y tu mirada me ha hablado de tu orgullo, de tu nobleza, de tu decisión, de tus sueños, del dolor de tu tierra que implora el agua y la justicia...

En tu piel y en tu mirada yo he visto... la grandeza y el grito desgarrado de Africa.


Malena

martes, 9 de septiembre de 2008

He aprendido


Mi compañera de blogs, Mucha de la Torre, me dejó un comentario, con unas preciosas reflexiones sobre lo que había aprendido ella en la vida, e invitándome a que yo expresara las mías.

Sé que inconscientemente, lo he postergado porque me ha dado miedo. Miedo porque hay aprendizajes que sólo se consiguen a base de dolor y ese dolor deja huellas en el alma y conforman tu carácter.

Y lo que me pide Mucha, es que haga un exámen de conciencia y eso para mí, es como desnudar mi alma, aunque ya estais acostumbrados.

En fin... ¡Allá va!

He aprendido que:

- La vida no es fácil. Que hay subidas y bajadas anímicas y que de tí y de tus fuerzas depende todo.

- Que se puede ir con el corazón en bandolera, siempre que hayas levantado anteriormente tus mecanismos de defensa.

- Que si no te quieres a tí misma, si no te valoras , poco podrás hacer por los demás.

- Que hay diferencia entre conocidos y amigos. Que el título de amigo hay que ganárselo y hay que saberlo conservar como un gran tesoro.

- Que no se debe de odiar. Que detrás de una persona que te hace daño, pueden haber miles de traumas. Entonces lo que debes de hacer es alejarte y olvidar.

- Que después del cáncer que tuve, mis prioridades cambiaron, pasando a primer término mi familia. Sí que me sentía orgullosa de mis logros profesionales pero ante mi familia, estos logros pasaron a segundo término.

- Que sólo una persona que ha sufrido intensamente por cualquier tipo de circunstancia, puede comprender a los que sufren y debe estar al lado de ellos, ayudándolos.

- Que es importante ser y sentirse mujer.

- Que siempre, siempre, sale el sol después de la lluvia y que ésta, nos enseña también cosas.

- Que el respeto debe ser un valor en alza.

- Que nunca debes borrar de tu personalidad, el alma del niño que fuiste y sorprenderte cada día.

- Que una de las cosas más bellas de la vida es compartirla con la persona que amas.

Y... muchas cosas más, porque cada día se van aprendiendo cosas nuevas. Así es la vida.

Y ese es el desnudo integral de Malena.


Mil besos para todos.

jueves, 4 de septiembre de 2008

Amaneciendo



El sol se levanta

Sobre el sendero a la montaña

Al perfume de los ciruelos.


Bashô
.......................


Iba a vestirme, cuando he oido el golpear de la lluvia contra los cristales, que ya no dejan ver la escasa claridad de este día, que amaneció lluvioso.

Silenciosa, sin molestar a mis hermanas, me he acercado lentamente a la ventana empañada ya por el vapor.

Como una niña, he dejado resbalar mis dedos por ella y he dibujado un corazón.

Elevo los ojos y solo puedo divisar las flores rosas de mis cerezos, enganchadas a las ramas, y dejando resbalar como en una cascada, las gotas que con fuerza caen sobre él.

Día gris que trae lejanas melancolías al ritmo del shamisen. Esa música que en estos momentos, sólo puedo escuchar yo en mi corazón.

Y mientras, entre dos nubes puedo ver como se esfuerza en salir el sol, y medio diviso, a lo lejos, mi querido Hiei.

Mi querido monte. Mi norte y mi guía, donde cada día miro, porque sé que más allá, estuvo mi hogar.

No quiero melancolías. Es hora de empezar. Borro con mis dedos el corazón. Exhalo un poco más de vapor y dibujo un sol.

Oigo voces y risas... Mis hermanas se levantan y me saludan ... La vida empieza ya en la okiya.


Malena

lunes, 1 de septiembre de 2008

Caminando entre la niebla


Tuve que empezar a caminar. Delante de mí se abría un camino, y aunque la niebla me impedía ver hacia dónde se dirigían mis pasos, supe que era el momento y debía de hacerlo.

El manto gris blanquecino, me envolvía y la humedad se adentraba en mis huesos. Todos mis miedos salieron para hacerme compañía.

Mis miedos y mis vivencias, que llevaba encima como si de una maleta se tratase, e intentaban no dejarme caminar, cómo un lastre que pesaba, haciendo mis pasos más lentos.

Camino gris, sin luz, difícil de caminar. Mis miedos me hablaban y yo los acallaba, y mientras lo hacía, mi mente imaginaba lo que no veía.

Intuía que a ambos lados del camino, habían árboles, y que sus copas se juntaban acariciándose.

Que el aire pasaba entre ellos, componiendo al rozar con las hojas, una sinfonía. Y sabía, sobre todo, que al disiparse la niebla, te vería a tí esperándome.

E imaginar tu sonrisa y el amor en tus ojos, hicieron desvanecerse para siempre mis miedos y llenar mi corazón de alegría, porque al final del camino... sabía que me perdería entre tus brazos.


Dedicado a mi marido. A mi compañero.


Malena

jueves, 28 de agosto de 2008

Sentada sobre las rocas


Empieza a salir el sol por el horizonte, desperezándose después del sueño nocturno, y yo, sentada sobre una roca, he venido a saludarlo y a darle las gracias por el nuevo día.

Mi vista se balancea al mismo ritmo que las olas del mar, que han tomado el color medio naranja, medio dorado que les ha prestado el sol.

Y mi alma se llena, al ver amanecer el día, en el pueblo de pescadores. Recorro con mi vista lentamente el conjunto de las blancas casas, y la pequeña torre con el campanario, que nos saluda cada hora.

Casas que van cayendo cadenciosamente hacia el mar. Hacia esa playita dónde las barcas bailan y las redes esperan ser cosidas por ese viejo pescador que, con su barretina, sus espardeñas y su pipa, camina hacia la playa, después de haber tomado su carajillo en la taberna de pescadores, y haya dicho un : Bon día tingui, senyor Tomeu!

Y yo miro sus pasos lentos, que van a encontrarse con la mar que ha sido su vida, con las barcas donde ha vivido mil noches con y sin luna, y con esas redes que le esperan para que como cada día, les diga que las ama y las acaricie.

¡Toda la vida entre ellas!

Me siento parte de ese paisaje. Sé que pertenezco a él y descubrí ese amor hace tiempo, por eso me confundo con sus casas y con ese mar Mediterráneo en el que nací a tantos kilómetros de distancia, y al que reencontré cuando formé mi hogar.

Benditas tierras y aguas las que me acunaron y las que me recibieron.

Dulces pueblos marineros de la Costa Brava catalana, que al ponerse el sol, cantan al mar por habaneras.


Malena

sábado, 23 de agosto de 2008

Cerrando el paréntesis


Sé que empiezo una nueva etapa después de cerrar el paréntesis. No sé en que consiste, ni tampoco cuales son los cambios, pero si sé que algo de Malena se perdió por el camino que hay entre un abrir y cerrar el signo.

Sigo siendo emotiva, valoro la amistad que se me brinda y la cultivo.Amo la belleza en todas sus expresiones y olvido o borro las cosas que me pueden hacer daño.

De una cosa soy consciente, y es de que tengo mucho más firmes mis pies en el suelo, y solamente se elevan, cuando forjo mis sueños.

Unos sueños que intento compartir y en donde los que entran, tienen la completa libertad de entrar y salir a su antojo.

Cambié mi profesión por la de forjadora de sueños, y creo que salgo ganando en el cambio.

Algo se perdió de Malena en el camino. Espero que no sea nada importante.

El Tintero de China vuelve a estar abierto y mis brazos extendidos para abrazaros. A los amigos de siempre y a los que en un futuro lo serán.

Todo mi cariño para vosotros.

Malena