
(Foto cedida por mi amiga Gárgola, de su reciente viaje a Tailandia.(Parque Nacional de Doi Inthanon). Gracias Gárgola por tu regalo.)
Sé que debo de caminar... No son solo mis pies los que parecen conducirme con decisión a un destino que no conozco, es también mi alma inquieta la que me habla con un lenguaje olvidado pero que me resulta extrañamente familiar.
Mis ojos van contemplando este paisaje, mientras la niebla que se va extendiendo, me acompaña en el camino. Un camino que me lleva hasta un pequeño lago rodeado de flores y hojas,y desde el cual veo un puente de madera que apenas se adivina.
Me acerco y mis pies lo van atravesando poco a poco. Me paro para admirar las tranquilas aguas en las que me reflejo.
Silencio. Me envuelve un sagrado silencio, y al levantar la vista, entre la niebla, alto y sencillo hablando de paz y eternidad se yergue el templo.
Dejo de caminar... ahora sé que he llegado a mi destino.
Malena










